Muchas veces nos animamos a contratar el seguro médico por las ventajas que aporta como complemento a la sanidad pública. No obstante, en ocasiones, lo contratamos sin informarnos adecuadamente y luego, quizás, tenemos alguna exclusión con la que no contábamos. Por eso y para evitarlo, vamos a analizar 10 situaciones muy específicas del seguro médico que deben tenerse presentes:

1. REVISAR PREEXISTENCIAS.  Si contratamos un nuevo seguro debemos declarar cualquier padecimiento que tengamos y que sea importante, ya que si no  lo hiciésemos y la aseguradora lo detectara, podría rechazarnos cualquier autorización de servicio especial.

Por otro lado, si en un momento dado nos queremos cambiar de seguro ya sea por precio, coberturas, cuadro médico… antes de anular el que tenemos, debemos saber si por alguna preexistencia el nuevo nos acepta. Ya que podría ser que nos quedásemos sin cobertura al anular el que tenemos y no ser aceptados por el nuevo que queremos.

2. EVITAR LOS PERÍODOS DE CARENCIA. Algunas coberturas como son intervenciones quirúrgicas y/o pruebas médicas especiales pueden tener periodo de carencia. ¿Esto qué significa? Que debe transcurrir un cierto tiempo desde que contratas el seguro hasta que puedes hacerte esa intervención o prueba.
Por ello, es importante que al contratar el seguro de salud conozcas qué carencias tienes.

Por otro lado, si algún día vas a cambiar de aseguradora has de saber que puedes eliminar estos periodos de carencia, pero es imprescindible que informes a la aseguradora de:

    • Que el nuevo seguro es una continuidad del anterior, lo cual puedes acreditarlo con una copia de los últimos recibos.
    • Que ya estabas cubierto con el seguro anterior por un periodo superior al de los plazos de carencia del nuevo seguro. Esto se justifica con una copia del contrato en la que figure la fecha de efecto inicial.

3. COBERTURA DEL NUEVO HIJO RECIÉN NACIDO. El recién nacido estará cubierto por el seguro de la madre, pero… ¿hasta cuándo? Generalmente hasta que la madre sale del hospital y si por cualquier circunstancia el niño ha de seguir hospitalizado, tienes que haberlo dado de alta en el seguro antes de la salida de la madre. De no hacerlo la Aseguradora puede rechazar las pruebas o tratamiento que el niño precise.

4. ALTA EN EL SEGURO DE LA MADRE DE UN HIJO RECIÉN NACIDO. Si se tiene planificado incluir al hijo recién nacido en el seguro de la madre, esto debe hacerse dentro de un plazo desde el nacimiento, muchas veces hasta 15 días, pero conviene revisar si el plazo puede ser diferente según la Aseguradora, ¿Por qué? Porque si lo das de alta dentro de ese plazo el alta se produce sin necesidad de cumplimentar ningún cuestionario de salud del niño, y la Aseguradora lo da de alta en el contrato y coberturas sin ningún requisito especial. Pero si superas este nº de días, la Aseguradora te pedirá información de las posibles preexistencias que tenga y si existe algún padecimiento ya no te dejará incluirlo en el seguro. Así, esto es vital tenerlo en cuenta y sobre todo si el niño tuviese algún problema de salud.

5. COPAGOS EN EL SEGURO. Salvo casos excepcionales, el seguro de asistencia sanitaria tiene unos copagos lo que significa que el Asegurado participa en los costes de la gestión del servicio que recibe, y por tanto, la Aseguradora por cada acto médico le cobra un importe que varía según el tipo de servicio, prueba o consulta que se trate. Las Aseguradoras te permiten jugar con el copago de manera que lo subas o bajes y esto tendrá relación directa en la prima del seguro. A mayor copago más pagarás por cada acto, pero el precio del seguro mensual será inferior, y a menor copago o incluso si lo eliminas implicará un precio mensual superior. Fíjate bien como lo tienes en tu seguro o en el que pienses contratar, para ajustarlo a tus necesidades.

6. REEMBOLSO DE GASTOS. Es una modalidad que te permite acudir a los médicos que más te interesen en cada momento aun cuando no estén dentro del cuadro médico concertado con la Aseguradora, lo único es que tendrás que asumir un mayor precio del seguro, pero a cambio, tendrás mayor libertad de acudir al médico o centro hospitalario que desees.

7. REEMBOLSO DE GASTOS. ¿Por qué contratar esta modalidad? Si eres usuario del seguro de salud privado responde a estas preguntas: ¿En alguna ocasión un médico al que solías acudir dejaste de tenerlo en el concierto del seguro? ¿Alguna vez te han recomendado un médico especialista o centro sanitario que no estaba dentro del concierto del seguro? Es muy posible que efectivamente te haya ocurrido y de no ser así es muy probable que te ocurra en el futuro. Por ello, el seguro de reembolso te permite ir a todo el cuadro médico concertado sin pagar por ello, pero también salirte del mismo y en este caso te reembolsarán entre el 80 y el 90% de los gastos incurridos.

8. REEMBOLSO DE GASTOS. REVISAR LÍMITES DE COBERTURA. No todos los seguros son iguales y cuando contrates un seguro de estas características no solo debes fijarte en el precio, sino también en los límites de reembolso, si existen límites máximos por acto médico y el límite máximo de gasto médico que puedes realizar al año.

9. REEMBOLSO DE GASTOS MÉDICOS. LÍMITE EN INTERVENCIONES QUIRÚRGICAS. Este punto es vital porque algunos seguros pueden tener un límite máximo por tipo de intervención –los tipos de intervención están catalogados por el Organismo Médico Colegial (OMC) y esto es importante porque a veces una intervención puede ser muy costosa, pero ser muy poco agresiva y catalogarse simplemente como cirugía ambulatoria.
¿Te imaginas tener que hacer frente a un coste de 10.000 o 15.000€ o incluso más y que luego el seguro te diga que al ser cirugía ambulatoria te paga simplemente el límite de 600 o 900€?

Es extraño que esto ocurra en el seguro que tengas o que vayas a contratar, pero has de revisarlo.

10. SEGURO PERSONAS SENIOR. En ocasiones queremos incluir a nuestros padres o abuelos en el seguro y nos damos cuenta de que por edad la Aseguradora puede rechazarlos o tener un precio tan alto que se convierte en tarea imposible. Sin embargo, también hay solución ya que existen dos modalidades más económicas que permiten el acceso a la medicina extrahospitalaria.
Se obtiene cobertura con o sin límite del nº de veces que se acuda a los especialistas, pero se tiene derecho a unas consultas médicas y pruebas de diagnóstico que facilitan una más ágil asistencia y una mayor calidad asistencial a un precio razonable.